Poemas de Violeta Gerez

ILUSTRACIÓN: Cindel García Niezbrycki
(Re) construir


I


en este arrebato de esplendor
se estrella el último aliento

me grito en tu cuerpo
me ahogo en tu sangre

me alejo por un rato
de esa sombra
me obligo a este despojo
a este silencio inútil

mas no me callo para siempre
no me abandono al ayer

florezco en pleno otoño
me vuelvo primavera en julio
me duermo con insomnio
a las tres de la tarde
y no te nombro
ni recuerdo la hora
ni te pido prestada
la última charla que tuvimos

en un rincón de flores
abrazo mis pedazos
y me reconstruyo

II


son hermanas nuestras luchas
nuestros sueños de revolución
los gestos
(que no puedo detener porque
te nombran)
el mate
el pucho
la birra
la vida
la esquina del barrio
los pibes
las pibas
les pibes
el laburo
las ganas de dormir la siesta
las tardes de lluvia
los viajes
la propiedad privada
la bronca
el capitalismo
la guita que no alcanza
pero que no importa

hoy no hay cómplices
en la redada
no hay a quien buscar
hoy nadie se perdió
en ninguna fuga
no hay escombros que juntar

Perder(se)


I


Sabía que tu boca
no llenaba ese espacio
Sabía del silencio.

Mi niñez no tenía
el color de tus ojos,
desconocía el encanto
de las mañanas claras.
Mi esperanza
era oscura como mis manos.

No alcanzaron
las tardes nuevas,
las promesas de ayer,
la importancia del nosotres

la palabra
perturbada y ansiosa
buscó, peligrosamente,
aferrarse al desastre
por eso la pregunta silenciosa
del después.

Derriba estructuras,
niña-mujer,
ansiedad controlada,
mesura,
prudencia absurda,
fugaz belleza.

¿Quién iba a pensar
que después de tantos años
se iba a descomponer la calma?
¿Quién iba a pensar
en golpear la puerta
dos veces clausurada?

II


No fue la calma
lo que detuvo mi andar
enloquecido de octubre
no fue tampoco
ese resultado exquisito
de la victoria.

Festejé sin pensarlo…
tiré mis bloques de hormigón
destartalado…
desvelé mis locuras
más que nunca.
Este último apagón
va a durar años
la espera de lo próximo
jamás va a devolver
lo mismo
que perdimos.

Nuestro cielo

No te vuelvo a nombrar
ni vientos,
ni soles,
ni lluvias
van a traerte esta vez
hasta mi boca.

Parecen desiertos
las palabras
sin que pueda hacer nada
se retuercen,
emergen lastimando mis manos,
inescrupulosas
perturban
hasta estrellarse
en un ruido más cruel
que tu silencio.

me resisto
dejo de pensarte
te aprieto
entre mis manos vacías
quiero devolverte el gesto
siempre triste
del desamparo

dejo de nombrarte
de quererte todo el tiempo
me acurruco en la sombra
reconozco tu abrazo
me desarmo otra,
tantas veces…

me detengo
me lloro
te grito
no hay nada
en ese cielo
que pueda sacarme
de esta tierra.

Sin tiempo

Acá está en pie
una sobreviviente
una cualquiera
una absurda
una coraza desarmada

acá se rompen
como el nido
abandonado
el suelo fuerte
el piso como quiero
la puerta con cerrojo

acá está alerta
la boca con su grito
el gesto aquel
endurecido
ese otro triunfo
derrotado

acá está rota
la sombra del espejo
la queja acostumbrada
el beso aniquilado

acá el viento invita
la vela se derrite
un fragmento se ahoga
entre mis dientes

aquí habita el desconsuelo
la frase inoportuna
el gris oscuro
las manos doloridas

aquí emerge el lodo
la llaga de mi lengua
la mueca abandonada
un único desastre

aquí se astilla la madera
declina como nunca
tu silueta de acero
y se cae
esplendorosamente
tu trono de amor
deshabitado

Arco iris

Acá abajo
suena frío
sabe a poco
alguien siente
el beso sombrío
de una boca
quebradiza
rumiante

un llanto de niña
se esconde del miedo
cuelga jazmines
perfumados
espera el ayer
se hace fuerte
descubre una palabra
la hace papel
la tiñe de colores
y espera de prisa
porque tiene viento
en las manos
y un cuento triste
que se lo presta
al pibe que sonríe

y entonces
renace en esa flor
en el perfume
prestado
y piensa un beso
un hola
un quizás
un ojalá
un para siempre

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Violeta Gerez nació en la Ciudad de José C. Paz, Segundo Cordón del Conurbano Bonaerense. Escribe versos cada tanto en papeles que pierde. Se autodefine negra, mujer y feminista desde siempre. Es docente de Escuela Primaria y estudiante del Profesorado Universitario de Educación Superior en Lengua y Literatura, de la Universidad Nacional de General Sarmiento. En la actualidad forma parte del Colectivo Descolonizadx e integra el Comité Organizador de Revista Descolonizadx.