Poemas de Rafael Sevilla

Fotografías de Javier Cebrero
CUMBIA


escribir sobre underwood
borges o el gobierno
es una ilusión
de sábado
un vecino interrumpe
saca los parlantes al sol
y pablo lescano
suena en todo el barrio
y por el vino
y porque nos gusta
cantamos y bailamos
todos
en la vereda
esa cumbia
de las peores
que espanta chetos
y progresistas de starbucks
que creen en la pureza
para la revolución
en las alegrías de shopping center
y en la felicidad como salvación
se esconden tras la cortina
y nos miran
y en la parrilla
brillan las brasas que
arden como los sueldos
en nuestros bolsillos
y pibitos desnudos
bailan en la vereda
se manguerean
y nos revelan un secreto:
si la libertad del otro no existe
la nuestra es una cobarde fantasía
una vecina llora
por los valores
la familia y el respeto
y todo lo que se pierde
culpa de quienes ya han perdido todo
¡llore señora!
¡llore señor!
que nosotros bailamos
los culpables
las derrotadas
los que cortan las calles
los docentes y las abortistas
los ladrones de almacén
y las que escriben paredes
gritando igualdad
¡lloren!
que nadie es inocente
si todos somos espectadores
¡lloren!
que nosotros
algo aprendimos:
sin cumbia
no hay poesía

DOLOR


El cirujano
me abrió el pecho
con un bisturí ínfimo y metálico
con la mano envuelta
en un guante plástico
y descartable
sostuvo mi corazón
que ahí latía mientras
opacaba mis fallas
(ni siquiera yo
tuve tan cerca
mi insondable existencia)
tenía seis años
todo era mito
nada era logos
mi vieja en pánico
esperaba fuera
sin saber que pronto
limpiaría y pondría gasas
sobre su hijo minúsculo
curaría esa cicatriz vertical
enorme y genuina
que habita
en el centro de mi cuerpo
que veló mis secretos y temores
que miré fijo
en la camilla blanca
donde se negó revelarme
qué hay dentro
que se agita
que quiere abrirse
cuando sólo queda dolor.

DERRUMBE


el poema del derrumbe
no se publica
no está en facebook
muchachos
se cae
como cae mi cara
contra la mesa
delante de los pibes
los cuarenta pibes
que por primera vez hacen silencio
me miran
y no entienden
la derrota
(y atrás el pizarrón
dice algo hermoso
algo que dijo urondo
pero nadie nota)
uno me toca la cabeza
que parece un monumento
sobre la mesa
deben temer que esté muerto
y para peor
están en lo cierto
—profe, profe
hace días que no duermo muchachos
ustedes creerán que exagero
pero en el derrumbe
no hay raciocinio ni deber
ni tampoco la boludez esa de la exactitud
hace tres días
que desde el sillón
mi perro me acompaña
con su olor tremebundo
mientras escribo poemas
pero no soy diogenes
apenas un pibe
sentado en el sillón
de sus viejos
qué escucha maná
que odia maná
¿ustedes entienden lo patético
del derumbe?
amigos denme palabras
para decir lo imposible
porque ahora
que estoy frente a las ruinas
después de decir lo de walterbenjamin
en la clase del sábado
estoy perdido
¿con qué patético verso
estrangularé el dolor?
amigos
¿dónde están?
el mundo nos está llevando puestos
y nosotros que somos fanáticos de la vida
¿dónde abriremos el vino
para celebrar el derrumbe?
¿cómo desarmaremos la farsa
dónde no hay palabras?
¿qué hay detrás de la farsa
de sus palabras?
muchachos quisimos conquistar el mundo
para hacer del mundo
algo hermoso
y no alcanzó
pero ¿qué importa?
que se vayan todos a la mierda
muchachos
¿qué sucede cuando el cuerpo
no soporta su propio peso?
muchachos
¿quién me salvará ahora?
a mí, que nunca creí en la salvación
una pequeña epifanía:
el mundo se derrumba en todas partes
muchachos
qué poder inútil tendrá la poesía
que ni siquiera
rompe los vidrios de los autos
como las piedras en la cancha
que no retumba
como las balas de la policía
en el pecho de los borrachos
pero sigue
habitando lo imposible
muchachos
la ausencia es pálida
y se viste de fiorucci
ahora
ahora sí
ahora es el momento
la música
(que por suerte ya no es maná
es, tal vez,
la esencia de la cumbia
o chiquita machado)
suena a los palos
(es el éxtasis)
me llegan notificaciones de instagram
de una foto donde sonrío
pero ahora no sonrío
(es el éxtasis de la caída)
mi cara
de golpe
contra la mesa
frente a los pibes
muchachos
¿qué hay más allá del derumbe?

LO FATAL


A mi vieja le desaparecieron una prima
a mi vieja y a su hermana
le desaparecieron una prima
a ellas le desaparecieron una prima
porque la atrocidad permanece
entre los que habitan y se bancan
el horror de la ausencia
como Walsh a su hija
como Urondo a su hija
como nosotros a ellos
porque a ellos también los mataron los milicos
dijo uno de los pibes en el examen
que recordó a Bruzzone, el piletero
a quien también le desaparecieron los viejos
también
Moni
la prima de mi vieja
que iba al secundario cuando
la chuparon los milicos
con el himno de fondo
al grito de Viva Argentina
(la impunidad de los fascistas
la construyen los giles, después los jueces)
y algunos todavía se preguntan
por qué el jolgorio militar no nos emociona
por qué en la noche
el verdadero terror es la policía
por qué nos enerva
el hijo de puta que te dice
¿qué problema hay
si no tenés nada que ocultar?
lo lamento
pero tenemos cosas que ocultar:
algunos sueños
y errores
pero jamás nuestra historia
que late violenta
cuando lo fatal se repite

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Rafael Sevilla es profesor de Lengua y Literatura. Tallerista. Coordinador del ciclo Cátedra Bailable.