Poemas de Paola Dávalos

Pintura de Ezequiel Bados
CONF( )SIONES

Permítanme inmortalizar mis confUsiones y arrojarlas
d_spacio

Seducir a una joven junto al acantilado
atraída por la caída
del sol
es tentador
querer encontrar la cura 
a esta tarde adolorida 
que nos queda
y perecer
acalladas
con deseos de arraigo
frente al horizonte


Júbilo
oscurece
impactada por su lengua
desprendimientos
de óvulos inciertos
extinguiéndose
olvida
conservar el follaje
fértil
de deseo

escampa agónica


¡Tanta luz sobre la mesa!
alardean
espejismos
como si no bastara la desgracia

este breve delirio
es certero

bebo un trago
burlándome de este callejón

soy feliz
sin poder morir todavía

el gobierno es un mal amante
no llegaría a tiempo

El cuerpo es mercancía
¡¿Cómo saldar mi muerte?!

Protesto

Sacaré el verbo de zócalos
y todas las magdalenas
nos reuniremos
desobedientes

Un festín para
resignificar la tierra

Arar

Desterrarnos
¡somos cactus
tenemos espíritus de hiel!

bebo un trago más

el humo
ha materializado mis confEsiones.

Publicado en la Antología poética virtual “Versos desde el encierro” (2020). FCE Perú.

¡Precaución! Zona de obra

Seguiré escribiendo…

diría antes de ser concreto.    

Tras la expulsión del brebaje y la materia
seguiré escribiendo…
raspar susurros
con la garganta limpia e irritada.

Aclaro un poco el tono.

Ensaya un discurso guardado
debajo de mi voz.

Camino, vocalizo con el pie y su sombra
en la plantilla del zapato 
próximo texto
algo cruje en esta pisada
el parque
tiene un cadáver
el árbol una pérdida
la semilla mi culpa
y el tropiezo
del cuerpo quebrantado:
ninguna hoja debería caer esta mañana.

Alba indiferente
tu luto de sol
está entreabierta la puerta de roble.

No entras.

Tiento a mi espalda voltear
los hombros cargados de sal
sacuden
ya lejos
te llamo.

Seguiré escribiendo…

En la frontera
despido mis palabras.


Sonrío cerca
siempre está, a unas cuadras
a diez cuadras de Octavio Paz.
¿Si mis pies cruzaran esa distancia aún estaría vivo el poeta?

Llevaría su nombre.

Nadie tendría que construir su casa
en la franja de una ciudad sin poesía.

MIRAR-ME

entrar cerrar
levantar y dejar
vacíos
abrir hemorragias
sonrientes
una y otra vez
avivan sórdidos golpes


conozco
la sombra falsa
criatura muda
se esconde bajo el sol
de otros
en el acto
luego descansa en la piedra


víboras de frenesí
susurran reflejos
escalas
suman
volátiles faces
desaparezco
en el fondo
intuyo
rostros


mirarme
no temo

AVE CENIZA

Soy un fruto
del sueño candor
Árbol
sostuviste la copa
mi exilio,
la caída
sino verdorsangriento.
Eva recobra el llanto
y cruje dolosa
quiebra sus dientes
la Tierra,
más no su lengua
ante el arrebato
de sus hijas,
abrasadas
por el Tártaro

Madura
pretendo ocultar
el abatimiento,
cicatrizo

Estremezco agridulce
frente a él:
sus dedos
ungen devoción
sobre mis cejas
ceñidas, agónicas,
celadoras del umbral
evoco filtraciones
e intento
cubrirlas de gasa
y omisión

Se resquebrajan
por el estruendo

Cómplice
la sombra
esta cama,
madero escabroso.

Yo el fruto

ardor.

En su mano
creció mi fe
enredadera de dos tallos

¡Late vena mía, esconde las raíces!

Florece

Llueve
se rompe la represa
y cae ácida
en mis mejillas

Suelto despacio
todos mis ropajes
algunos dones
y mi nombre

La culpa ya no es duda,
la duda ya no es nada
Deshago los signos,
el idioma, los años 

La vida
una niña perdida                                             

El monstruo del ropero
sabía cómo y dónde
Se acercó
disfrazado
de mi sangre y apellido

Él mi pesadilla

No hubo alas ni grito
que salvaguardara
ojos uvas negras
piel durazno

Y llovió
llovió, siguió lloviendo en mis mejillas
trescientos sesenta y cinco días más
Eres bella…susurraba el Maleficio.

Rompió sus tímpanos
Rompió su tacto
Rompió su voz
Rompió su luz
Rompió su fuente

Salió del vientre-infancia  

¡He nacido ave ceniza!
de la vida, la niña
ahora canto
Te canto a ti madre

Érase una vez la oscuridad y yo
el miedo se hizo hombre
¡Mírame!
¿te acuerdas de la cuna
de cobre y mimbre?

Se deshizo
mientras clamaba

¿Por qué escogiste mis cabellos?

Eres bella susurraba el maleficio
Eres bella en azabache

Este vuelo y este canto
son mi sed de cada noche

Cada noche viva

¡He nacido ave ceniza! 
presagio
este vuelo y este canto
alcanzarán el día
y no habrá
más vidas niñas perdidas
ni más aves cenizas.

A esa corriente me dirijo:
conversan mi espíritu
mi tiempo.

Riberas, grietas
súplicas
ocultas
represiones

Por ellas
alzamos nuestras voces
hilamos manifiestos
construimos
nidos
refugios

Juntas
aves cenizas
nuestro fuego


Soberanas


OFRENDA

El infierno es el pasado
El paraíso una pantalla
A nadie le importa
Si desaparece
La última manzana

J.E. Eielson

´He llorado a mares´

Metáfora que una vez fuiste
marchita eres
entre muchas otras


la misma suerte tendrán
las imágenes

se harán livianas
exiliadas
oscuras

bendito eres, fruto
del olvido lleno de
gracia indiferente
ruego porque tu uso
desborde la boca

como hace siglos
él, ganado
vuelve
a rimar
en el denso lodo
pasta
junto a sus pares.

Y pronuncia:
es la hora de mi muerte
como cualquier otro entredicho
o lugar común, escampo
al uso popular.

La ceremonia de un borrón,
en ofrenda al tacho.

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Paola Dávalos (Lima, Perú – 1991). Formación autodidacta. Poeta. Gestora cultural. Coorganizadora del colectivo “La Huaca es poesía” -2021. Poemas publicados en revistas y antologías: Al Filo del Sol (1era. antología poética en braille del Perú) Golem Editores (2019). Aislados -Dendro Editorial (2020). Versos desde el encierro- FCE Perú-(2020). Volteando al Siglo 25 poetas peruanos – Editorial Casa de las Américas (2020). Ha participado en distintos recitales, homenajes y eventos de poesía.