Poemas de Carolina Giollo

Collage en papel: Lucía Sordini
barro

Antes de aclarar
hay que oscurecerse
hacerse negro
para no olvidar
la Tierra
ni la noche
El Blanco 
solo es bueno
cuando arde
porque se llenó de luz
o quema de palabras
No vayas ahí
donde reniegan de tu voz
No estés esperando
que den espacio a quien sos
Del lugar que viniste
todos eran bosque
nadie quiso ganar una batalla
nadie tuvo fama
dolió el hambre
como dolieron los golpes
Alguien trajo un puñal
mientras dormíamos
lo clavó entre nosotros
y el agujero
se llenó de agua
corre furiosa y estampida
Antes de aclarar
hay que volvernos negros
cada vez más
cada vez más
Hacernos barro
hasta hacernos origen

brazo izquierdo

¿Contra qué
luchaba mi brazo izquierdo
ayer
en medio de la noche
mientras dormía?
Me despertó la conversación a gritos
entre dos hombres 
en la calle
no decían nada
pero que por un instante
sonaban a la Amenza
como si el brazo izquierdo
trajera del sueño
una certeza
la verdad escrita
en mi herencia materna
Es la amenaza de cualquier hombre
la que activa
en mi cuerpo
el recuerdo de la violencia
propia y ajena
Es la manera en que mi cuerpo
viaja en el tiempo
y trae su historia
Nunca lo conté
pero sospecho
que un ultraje antiguo
se yergue sobre nosotras
heredamos ese dolor y ese odio
aunque vivamos en un continente altro
en un tempo que es distinto
No, no tengo pruebas
pero en las noches
todavía la escucho gritar
a la abuela
¿O era la madre
O era la hermana
O es mi rostro
el mismo que huye de los bosques
de Navarra
para escapar de las hogueras?
De todas formas
yo despierto
lejos

y en el futuro
Y soy la hija
la hermana
Y la nieta.
De todas formas anticipo
el gesto del hombre que pasa
cuando llega a su casa
y escupe sobre su mujer
todo lo que le enseñaron
los siglos
Entonces mi brazo
prepara la fuerza
invisible de una espada
con la que quisera cortar
algunas cabezas.

India

Mi papá
nos contó
cuando éramos chicas
que la madre de su padre
era india
Nunca supimos bien
cuál era su pueblo
ni cuál era su historia
Sí sabíamos que se llamaba
Natividad Ramírez
y que una hija de ella
hermana de mi abuelo
era bruja
allá en Mercedes.
Una vez hicieron un ritual
para mi abuelo enfermo
Mi padre estaba allí
para que no viera a la muerte
a los ojos.
En ese ritual le dijeron
que era médium
que tenía poderes
pero yo no sé
si mi padre alguna vez creyó

en esos cuentos de indias
en esos rituales traídos
de un pueblo olvidado
porque muchas veces
le pregunté por Natividad
y poco me dijo
como si hubiera un blanco
como si hubiera hecho efecto
el castigo del europeo
Y bastara un borrón
de violencia para que se perdiera
esa parte de nuestro árbol
Sí es cierto
que cada tanto usa las manos
para pasarte su energía
cierra los ojos
y murmura cosas
dice que ve luces
dice que le sale de adentro
Yo imagino un fuego secreto
un camino
hasta las voces de los muertos
pero temo no saber
más de la historia
como para hablar de magia
o amuletos

__________________________________

Carolina Giollo (Haedo, 1982) es escritora, gestora cultural y docente. Publicó La resistencia de la luna ( Huesos de Jibia, 2015), y Exilio (Caleta Olivia, 2017). Estudió Letras en la UBA y desde 2008 da clases en escuelas secundaria y terciaria. Cursó la maestría en Gestión Cultural en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Desde 2013, organiza junto a Gaby Larralde Rumiar Buenos Aires, un espacio de difusión de poesía y arte con el que obtuvieron la Beca Bicentenario del Fondo Nacional de las Artes. En 2018, Rumiar se transformó en editorial al publicar la Antología Rumiar, volumen I que reúne a más de veinte poetas del país que pasaron por el ciclo.